Todo o nada, la increíble apuesta de Ashley Revell
Muchas veces escuchamos la expresión apostar todo o nada, pero por lo general se refiere solo al pozo que poseemos. Ashley Revell decidió tomarse la expresión en serio y apostar todas sus pertenencias a una sola tirada de ruleta.
La ruleta probablemente sea uno de los juegos de casino más emocionantes, ya que es poco lo que podemos influir y en muchos casos simplemente nos encomendamos al azar. Por otro lado, la variedad de apuestas que podemos realizar pueden llevarnos a doblar, triplicar o incluso ganar 35 veces lo que apostamos.
Como si estas no fueran razones suficientes para que el juego de casino más famoso sea emocionante, existen también miles de historias de apostadores que se han ganado un lugar en los salones de la fama de los juegos de azar a través de sus apuestas ya sea por la magnitud de las mismas, por la cantidad de dinero ganado o perdido o por el grado de riesgo que ellas implicaban.
Y si de riesgo se habla, es difícil pasar por alto la historia de Ashley Revell, el hombre que decidió jugarlo todo a una sola tirada de ruleta.
La historia comenzó en 1972 cuando este joven nació en la ciudad de Kent en Inglaterra. Con el tiempo se convirtió en un jugador profesional de poker. Pero finalmente, en 2004 y con 32 años decidió agregarle un poco de dramatismo a su vida y ganar sus 5 minutos de fama con una apuesta que instantáneamente lo posicionaría en los anales de la historia del casino. Su idea: apostar todas sus posesiones a que la bola aterrizaba en un color, rojo o negro. 50% de probabilidades de doblar su apuesta o de perderlo todo.
Claro que cuando decimos todo, nos referimos a absolutamente todo, lo único con lo que se quedó fue con un par de pantalones y una muda de ropa interior. Luego de subastar todas sus pertenencias, Ashley recolectó un total de 135.000 dólares. Con ese dinero y un saco prestado se subió a un avión que lo llevó a Las Vegas y, seguido por las cámaras de un canal británico que transmitió todo en vivo para su serie de realities “Double or Nothing” (Doble o Nada), ingresó al Casino del Plaza Hotel. Allí cambió todo su dinero por fichas y se dirigió a la mesa de ruleta.
Según recuerda, su primera intención era apostar al negro. Sin embargo recordó que los televidentes del programa del que ahora era parte habían votado por el rojo. Pocos segundos después de que el crupier hiciera girar la bola, Ashley depositó sus dos pilones de fichas en el rojo. De ahí en más solo quedaba esperar a que la ruleta dejara de girar y la bola decidiera un casillero en el que posicionarse.
¡7 Rojo! La mejor noticia que Ashley podía esperar. En una sola tirada había duplicado las ganancias de toda su vida a 270.000 dólares. En ese momento le preguntaron si deseaba intentar doblar su dinero nuevamente, pero en un segundo de cordura respondió “No, gracias.” Le dio 600 dólares de propina al crupier y se retiró con el resto de sus ganancias. Era suficiente adrenalina para una noche.


